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¡Yo hablo español!

lunes, junio 20, 2005 // 3:30 p. m.

El Fùtbol Fanàtico  
( por Jeremy )

El mièrcoles, quice de Junio, yo fui al Estadio Olimpico Atahualpa (Atahualpa fue un Inca dirigente quien luchada contra los Conquistadores Españoles cuando atacaban) en Quito norte para mirar dos partidos de fùtbol con Alejandro, mi papà Ecudoriano (el "leyenda viva" y fanàtico del fùtbol), y otros hijos temporales de mi familia Ecuadoriana. Por su puesto, Futbol es el deporte favorito de Ecuador (y la mayoritè del mundo tambien), y aunque fue un dia de trabajo, el estadio estaba llenìsimo con la gente de Quito. Fue necesario empujar otras personas para mover a otro sitio en el estadio. Muchos jovenes saltaban las paredes afuera del estadio y entraban el partido en esta manera, porque los billetes cuestan siete dòlares cada uno, que es bastante caro por Ecuador. Eran hombres, mujeres, viejos, niños, y hasta bebecitos en el estadio. Increìblemente, aunque habìa mucho ruido y humo en el ambiente, los niñitos no lloraban nunca. Todas los inchas se concentraban en los partidos mientras las cocineras cocinaban Empanadas de Morocho (torillas fritas relleno con patatas, arroz, y legumbres, cubierta con salsa picante - delicioso!) y sanduches de polla. Muchos jovenes estaban subiendo a todos los lugares posibles para obtenir una vista mejor del partido. Por ejemplo, se subìan en las ventanas de los baños, el techo del estadio, y las verjas cerca de las entradas. Siempre y sin pausa las inchas estaban saltando y gritando para apoyar a su equipo. Algunos inchas levantaban una bandera que decìa "Viviràs en el Alma del Pueblo" (You will live in the hearts/souls of the people). Fue fàcil ver el entusiasmo y amor profundo por los futbolistas que existe en este Pais. Fue como si las esperanzas de los barrios fueron resucitado a travès del gran deporte.

Por su puesto la audiencia llegò a ser escandaloso de vez en cuando. Durante el descanso entre los dos partidos, un grupo de "cheerleaders" (no sè la palabra en español) del colegio local estaba caminando alrededor del estadio, cuando las inchas en un rincon del estadio epezò tirando sus cervezas y otra basura a las mujeres! Tuvieron que salir el estadio corriendo, y las policìas con màscaras y escudos vino para bloquear las cervezas y basura. Durante todo los partidos, estaba una grande presencia de los policìas. Esta no les gusta la audiencia. Por ejemplo, yo escuchè un hombre se burlò de las policìas cuando les dijo "Son cariños de Washington! Ustedes son cariños de Washington!" Fue la verdad. Las policìas solamente caminaron fuera del hombre y no reaccionaron.

Los dos partidos fueron "goleados" (when one team scores a lot and the other scores 0) y no muy competitivos, pero los inchas tenìan pasiòn todo el tiempo. En uno momento, Alejandro se estaba sentando en la ventana donde sirven las empanadas (porque fue difìcil ver el partido a causa de todas las personas se ponìan de pied cuando miraban). Entonces una cocinera le burlò de el: "¿Que pasa. Quieres setarte en la comida? Fue muy chistoso, pero no habia otra manera para ver el partido. Por eso, Alejandro ayudò las cocineras con propaganda cuando gritò "Empanadas de Morocho! Cinco por un dòlar!" Como consequencia de esto, se permitieron Alejandro regresar a la ventana. Entonces, yo me sentè al lado de mi papà. Estabamos tomando cervezas grandes de Pilsener mientras el sol estaba cayendo detràs de las montañas y las luces de Quito estaban prendiendose; estuvo un descanso en la acciòn de fùtbol, y una canciòn vieja vino de las altavoces. Todo estuvo tranquìlo en este momento hermoso e inolvidable.

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